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jueves, 1 de diciembre de 2011

EDUCAR O DOMESTICAR



EDUCAR NO ES DOMESTICAR

Hace poco, el PROGRAMA DE NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO conocido por sus siglas (PNUD) revelo cifras alarmantes, donde se señala que panamá es uno de los países que sobre pasa la estadística en el rango de mala distribución de las riquezas. Del mismo modo se señalaba en dicho evento algo mucho peor, y es el hecho de que nos encontramos en la ante penúltima posición en medición de índices de nivel educativo.
Esto en países vecinos como Colombia o Costa Rica u otros países del hemisferio son vistos con seriedad, en Panamá ocupa un leve espacio de alguna quinta plana de los rotativos nacionales.
Lo anterior nos lleva a pensar, nos están educando o domesticando, esto debido a que por años indistintamente del gobierno que haya estado en la administración de la cosa pública, se ha manifestado que la educación es una prioridad pero en vez de mejorar va para peor. Ni siquiera tiene la importancia de un tema de Estado, que para mi concepto en base de la medición que nos coloca en tan penosa posición debería tratarse con urgencia nacional, ya que de esta dependen muchas cosas para el país. Como lo son la seguridad en todos sus aspectos, desde la reducción de los elevados además de ascendientes índices de criminalidad y tráfico de estupefacientes hasta la seguridad alimentaria, por no contar con personal idóneo, con capacidades más haya que las copiadas, la seguridad económica de los inversionistas, por carecer con fuerza laboral debidamente preparada para afrontar retos globales.
El problema primordial consiste en que nuestro sistema educativo tanto estatal como particular año por año reburjita miles de jóvenes que han copiado y aprehendido conceptos pero que no son capaces de resolver un problema una vez se sale del contexto de los esquemas aprehendidos, muchos padres de clase media baja, media alta y de clase alta invierten en centros educativos, sienten el avance de sus hijos al ver que puede sostener una conversación en ingles de manera fluida, aparte perfecta, pero estos mismos jóvenes no conocen de materias profundas que ayudan al desarrollo del pensamiento y la resolución de conflictos así como se manifiesta el bajo y casi nulo conocimiento de la historia universal, continental y nacional, lo cual propicia que estos anglo parlantes solo sirvan como interpretes o trabajadores del sistema de tercerización moderno de la inversión o call centers.
Pero ¿por qué sucede esto y no pasa nada? Creo que la respuesta puede estar en nuestra clase dominante , que prefiere que nuestro sistema educativo solo produzca becerros incapaces de ir más allá de las cercas donde ellos limitan su campo de desarrollo, de personas que no tengan el más minino amor por la cultura, las artes ni deseen un estado de satisfacción y de desarrollo, y todo aquel que sobre pasa estos niveles tiende hacer absorbido o anulado por el sistema para que el modelo no se copie sistemáticamente y no contagie a los demás con la cultura de la lectura, de la música y todo este tipo de fenómenos sociales que coadyuvan a la necesidad del ser humano de ir más allá de sus expectativas y exigir el goce y disfrute de las mismas.
Pero del mismo modo, el cumulo social llamado pueblo, es el mayor responsable por no exigir una educación de calidad para sus hijos, ya que de esto como decía depende que el día de mañana tengamos mejores médicos, funcionarios honestos devengando los salarios que merecen, mayor eficiencia y responsabilidad tanto en la empresa privada como en la cosa pública, mejor planificación en administración estatal, una colectividad capaz de exigir mejor nivel de gobernación ya que entre más nivel se tiene más se va exigir del que nos representa como funcionario electo en el Estado, habrá un mejor desarrollo alimenticio, no tendremos campesinos empíricos sino técnicos e ingenieros dotados de la mejor tecnología instruyendo y capacitando a los productores de alimentos de nuestro país para poder afrontar los cambios climáticos y ser competentes para asumir los compromisos contraídos en los múltiples tratados de libre comercio.
Hoy más que nunca hay que exigir y romper las cadenas de esa educación formal, que solo consigue crear robots, autómatas preparados para repetir en cadena serial algún modelo mal aprehendido.
Exijamos que nos eduquen y no que nos domestiquen, que se nos enseñe a pensar y no a copiar, a resolver problemas no a rodearlos y dejarlos, para que tengamos un desarrollo consonó con nuestro crecimiento económico, y nuestra sociedad pueda acceder a más poder de consumo, al arte, al sano esparcimiento a la posibilidad de escalar socialmente sin necesidad de delinquir y podamos volver hacer un país realmente prospero, ya que un titulo o altas calificaciones no aseguran o ratifican la capacidad, solo que la bestia se aprehendió bien el camino y ya aunque se le quite la cadena no es peligrosa porque siempre conocerá el tamaño o la distancia hacia dónde puede llegar, gracias a esa soga imaginaria que lo hasta cada día y lo obliga a sentirse plenamente realizado cuando adquiere su casa, su medio de transporte, y le entrega su vida entera a la nada sin aspirar otra cosa que poder morir y gozar sus años menos productivos.
Por eso considero que educar no es sinónimo de domesticar, y debemos procurar que se nos dé una educación de calidad, inmediata y continúa.

http://www.youtube.com/watch?v=xmZnI2C_d7Q

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